Tere ya lo había dicho durante el día que iba a llover en Alicante, y Cortijo(Joseantonio2) había bromeado con que el alcalde de Orito tenía influencias en las altas esferas y que algo haría. Se ve que a lo más alto que podía llegar es subir a la cueva de San Pascual a ofrendarle un geranio a ver si intercedía ante los nubarrones. Algo hizo el patrón porque no hubo chaparrón, solo de vez en cuando un chirimiri, que si no te ponías a cubierto, terminaba mojándote lentamente. Pero como hay que ser positivos y sacarle a todo lo bueno, diremos que el espectáculo era bastante pintoresco, particular... y si lo miramos bien, hasta divertido.
La orquesta no tocaba mal, pero en su repertorio cuasi-adolescente brillaban por su ausencia partituras con ritmos latinos. De los instrumentos salieron un par de pasodobles y alguna cumbia, pero como somos "todo terreno", nos lo bailábamos todo. Con una rumba hacíamos una salsa y conseguíamos bailar chachachá con un tema de La Oreja de Van Gogh.
Los Antonios bailaron un vals. Y para hacerlo más romántico, dos caballeros hicieron de “aguantaparaguas” y se desplazaban al lado de la pareja en sus evoluciones por la pista de la plaza, causando sonrisas en la gente presente en la fiesta.
Estaban también los profes y los amigos del baile de Novelda, y entre todos conseguimos dar un poco de alegría y movimiento a la verbena.
Entre el sudor y el calabobos, algunos terminamos mojados hasta...