sábado, 5 de septiembre de 2009

Virgen de Orito - Bailando bajo la lluvia

La plaza del pueblo estaba preparada con mesas cubiertas con mantel de papel y sobre ellas, a modo de centros, hojas de plantas y velas humedecidas por la llovizna intermitente. La orquesta hacía las últimas pruebas de sonido para empezar la verbena del sábado, una de las actividades programadas en honor de la Virgen de Orito. Era sobre la medianoche y no había demasiado ambiente porque el tiempo no acompañaba.

Tere ya lo había dicho durante el día que iba a llover en Alicante, y Cortijo(Joseantonio2) había bromeado con que el alcalde de Orito tenía influencias en las altas esferas y que algo haría. Se ve que a lo más alto que podía llegar es subir a la cueva de San Pascual a ofrendarle un geranio a ver si intercedía ante los nubarrones. Algo hizo el patrón porque no hubo chaparrón, solo de vez en cuando un chirimiri, que si no te ponías a cubierto, terminaba mojándote lentamente. Pero como hay que ser positivos y sacarle a todo lo bueno, diremos que el espectáculo era bastante pintoresco, particular... y si lo miramos bien, hasta divertido.

La orquesta no tocaba mal, pero en su repertorio cuasi-adolescente brillaban por su ausencia partituras con ritmos latinos. De los instrumentos salieron un par de pasodobles y alguna cumbia, pero como somos "todo terreno", nos lo bailábamos todo. Con una rumba hacíamos una salsa y conseguíamos bailar chachachá con un tema de La Oreja de Van Gogh.

Los Antonios bailaron un vals. Y para hacerlo más romántico, dos caballeros hicieron de “aguantaparaguas” y se desplazaban al lado de la pareja en sus evoluciones por la pista de la plaza, causando sonrisas en la gente presente en la fiesta.

Estaban también los profes y los amigos del baile de Novelda, y entre todos conseguimos dar un poco de alegría y movimiento a la verbena.

Entre el sudor y el calabobos, algunos terminamos mojados hasta...