domingo, 27 de septiembre de 2009

Alicante de Compostela

Para abrir boca, ahí van un dicho y un refrán.

Hace un dia precioso. Veras como viene alguno y lo jode.

Septiembre, o seca los ríos o se lleva los puentes.

El "alguno" que ha intentado jodernos hoy ha sido el mal tiempo de este lluvioso mes de Septiembre. ¡Nos vamos a volver ranas!

Proponemos que cambien el nombre a Alicante. Un nombre apropiado sería "Alicante de Compostela" para hacerle un guiño y la competencia a la ciudad gallega del apóstol Santiago y quitarle el título que ostenta como el lugar de España donde más lluvia tiene a lo largo del año.
Al no hacer día de irnos de paseo al campo como teníamos previsto, y puesto que, no somos de domingo de sofá y tele, hemos echado mano de un plan B.

Por la mañana nos hemos ido a Agost a un sitio donde venden cacharros de cerámica, cuadros, muebles y muchos otros chismes de adorno, con el pretexto de comprar una quesera, un plato para el bonsai, o simplemente para dar una vuelta, estando juntos y a cubierto de la lluvia.


Fernando ha visto un cepillo de dientes que le ha gustado mucho, pero no se ha decidido porque le venía un poco grande y se iba a gastar una pasta en pasta.

El tiempo lo hemos consumido dando vueltas curioseando y comprado algunas cosillas.

Hemos terminado viendo unos azulejos con los signos del zodiaco que han dado bastante juego para que buscásemos cada uno el nuestro y nos comparásemos con los adjetivos con los que los astros nos habían marcado para toda nuestra vida. Yo soy calcada.- decía Ascen, y Cortijo decía.- Pues yo no soy totalmente así. Para unos coincidían y para otros se equivocaban. Claro, no te coincide porque no eres un Piscis puro como yo. Eres Piscis, pero casi Acuario.
Ahí hemos estado deliberando que si tú eres así y yo soy asá, según el signo en cuestion que nos tocó en el momento de nacer.
¿Pero cómo puede ser Cáncer un signo de tierra si es un cangrejo? No cuadra.


También hemos repasado otros azulejos con dichos y refranes que nos han hecho recordar y afirmar la sabiduría de los mismos.

Madre: ¿qué cosa es casar? Hija: limpiar, parir y llorar.

A nadie le huelen mal sus pedos, ni le parecen sus hijos feos.

Nunca falta un sapo para que baile con una rana.

Amistad de boquilla, no vale una cerilla.

Al trabajo no llego porque estoy cojo, pero a la taberna voy poquito a poco.

De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.

Al que no usa bragas, las costuras le hacen llagas.


Se ha propuesto irnos a algún sitio a comer o a tomar algo. Unos decían que a un chino pero no "de menú". Ir a comer lo que te gusta: aloz tles delicias, lollito de primavela, o pollo con almendlas. Otros ponían mala cara a lo del chino y otros no querían ir a ningún sitio, ni siquiera a tomarse una cervecita. Al final hemos acordado de irnos todos al restaurante "Cada mochuelo a su olivo".

Por la tarde como el tiempo seguía en sus trece de apoyar la candidatura a "Alicante de Compostela", hemos tenido que hacer otro plan B. Merienda en el cuartito.

Estas meriendas son tambien un encuentro cultural, porque todos somos como enciclopedias y cada uno somos expertos en una materia. Cuando nos juntamos y cambiamos impresiones siempre aprendemos algo.

Pepe sabe mucha historia y nos cuenta cosas de los romanos.

Rosi sabe de geografía y nos da un paseo virtual por cualquier ciudad o entorno que se le proponga.

Juan nos recuerda a Félix Rodríguez de la Fuente por lo que sabe de flora y fauna, pero en pequeño. O sea, que no lo podemos imaginar peleándose con un cocodrilo, pero sabe muy bien sobre la vida de la codorniz y si las almendras están en su punto de maduración.

Paco, como es escorpión observa, analiza y cuando tiene que picar, pica.

Fernando es un cómico filósofo y siempre sabe darle la vuelta a las cosas para verle la faceta positiva, que siempre la tienen y con su buen sentido del humor, hacernos reír.

Ha salido el chiste del puticlub y el flamenco, que aunque se ha contado más de una vez y no se le puedan encontrar nuevos matices como al “Señor de los Anillos”, siempre nos hace gracia.

También se ha hablado de los bichos que se come la gente por otros lugares. Las hormigas fritas africanas. Las cucarachas en Japón. Los caracoles parecen gusanos. Las galeras parecen mantis religiosas. Las gambas son las cucarachas de mar...

Se ha vuelto a hablar de los signos del zodiaco, de los romanos, de los hijos, de los resfriados, de las alergias, de la alergia al polvo, de que mañana es lunes, de que mañana toca polvo, el polvo del lunes. Ante las sonrisas picaronas se ha aclarado a las “mentes sucias” que el polvo que toca mañana, es limpiar el polvo.

¿De qué ayuntamiento es tu reloj? Le dice Jose Antonio a Fernando. Éste se queda pensativo sin comprender y mira su “relojillo” que sobresale por las dos partes de su muñeca. Cortijo para dar alguna pista, dice.- El reloj de Fernando es del ayuntamiento de Villajoyosa, pero como colecciona ya le ha echado también el ojo al de Jijona.

Yo soy viejo, pero llevo cosas modernas y jóvenes, no como tú, que llevas un reloj viejo como eres tú, viejo.

Mientras tanto, al otro lado de la mesa, Maria Luisa estaba explicándoles a Susi y a Ramoni como se ponían las capas.- Entonces, le pongo una capa de cebolla, otra de... Y los de alrededor imaginaban la construcción de capas y se relamían, como si tuvieran hambre, después de habernos comido los dos bizcochos (el moreno de Antonia y el rubio del horno nuevo de Luisi), café y unos lingotazos de licor de bellota (sin… bellota), un vino dulce y un licor dulce, amargo, espeso y oscuro que no ha acabado de convencernos, pero que parece ser que tiene propiedades curativas y es bueno para la fiebre. El “Palo de Mallorca”.

De vez en cuando Jose Antonio se ponía a recordar y hablar de la noche anterior que salimos a explorar un sitio nuevo de baile, pero Juan con mucha maña le cambiaba el tema lanzándole algunas preguntas certeras.- Jose Antonio, ¿qué tal se ha dado lo de las bicis esta mañana?, ¿Por dónde habéis circulado? ¿Había mucha gente? Cuéntanos, anda…

Durante la mañana Tere y Jose Antonio no han estado con el grupo porque han ido al día de la bicicleta ALABICI Alicante 2009.


Cuentan que no ha habido mucha afluencia de gente pero que ha estado bien y que se han mojado los riñones con el salpicar de sus propias ruedas, al estar el suelo mojado. Y todo por la modernidad de no ponerles a las bicis guardabarros, con lo prácticos que son. Igual que la cestita delante para dejar la merienda o cualquier otra cosa.
¿Y lo del timbre? ¿Por qué no llevan las bicicletas timbre o bocina? Que tienes que pegarle una voz de pastor, si quieres avisar a alguien que va por el carril bici. Que si, que el carril es para las bicis pero hay que ser un poco tolerante y no asustarlos les ha pasado esta mañana a Tere y Jose, que un abuelete les ha pegado un buen susto cuando les ha adelantado, pasando como un rayo entre los dos.
Y dicen que es por quitarle peso a las bicis. ¿Tanto pesa un timbre? ¿Cuánto pesa un guardabarros de aluminio?
Nos hemos vuelto modernos pero poco prácticos y poco ecológicos. ¡Qué es eso de tirar en el campo las botellas cuando beben los ciclistas! ¡De eso nada! Irían mucho mejor con su bota de tinto de verano, colgada en bandolera y ya verías como subían los puertos de montaña...

En el sorteo no les ha tocado ninguna bici, pero les han dado una camiseta de recuerdo.

Antes de la salida, en un descuido de los guardias jurados, Jose Antonio se ha colado en la zona VIP y ha conseguido hacerse una foto con su ídolo Miguel Induráin.



En contra de algunos pronósticos, hoy no hemos hablado de baile ni hemos bailado. Que conste en acta.

¡Ah! El símbolo de Almería se llama Indalo.

domingo, 20 de septiembre de 2009

El día de las gachas migas

Hemos pasado el día en Casa Pistón. Esta vez no tenemos ninguna escusa con nombre y apellidos. Simplemente lo habíamos acordado así porque cuando estamos juntos, lo pasamos muy bien. Podemos llamarle al encuentro: “Bienvenida al Otoño” o mejor, “El día de las gachas migas”.

Simón y sus ayudantes, Paco y Asen han dado forma a las gachas migas que en la versión de esta zona son como una especie de torta y para hacerlas se ha utilizado: Agua, harina, aceite, ajos, salchichas, muy poca inspiración y mucho trabajo (como dijo un artista sobre los elementos necesarios para crear una obra de arte). Ahí han estado dale que te pego peleándose con la sartén y el cucharón.




La parte más arriesgada y donde se requiere más arte y temple, es a la hora de darle la vuelta. El maestro se preparaba con un movimiento sexi-bachatero y seguidamente impulsaba la sartén rápidamente y nos dejaba con la boca abierta viendo como la torta volaba y giraba volviendo a caer por la otra parte.


Mientras tanto, el resto del personal ha “bailado por libre”, es decir, se han ocupado cada uno a lo que le ha parecido bien. Unos han dado un recorrido al terreno a ver los gingoles, las berenjenas, la higuera que con las fechas que estamos parece mentira los higos que tiene todavía. La parra que este año se ha lucido y le han salido uvas hasta del tronco. Han visitado a las gallinas Cuca, Fernanda y Simona y el conejo, que según algunos rumores es el gigoló del corral y se las beneficia a las tres.




Otros no han hecho nada, que para eso es domingo y hay que hacerle caso al Señor que creó este día para el descanso y disfrute.


Pepe, Fernando y Rosi se han ocupado de la barbacoa y se han ahumado cual morcilla manchega frente a la lumbre de la chimenea en el crudo invierno.





Después de mas de una hora de sartén y cucharón y unas cuantas volteretas, las migas se han terminado y este es el resultado final. Simon, Ascen y Paco se han ganado la comida.


Ya sentados a la mesa, sin prisa, hemos tenido tiempo de ir consumiendo lo preparado y de disfrutar de la tertulia.






Paco, ¿cuántos conventos de monjas hay en mi pueblo? Paco se encoje de hombros y nos mira y para nosotros que piensa.- ¡No tiene arreglo! Es su pueblo, ¡y le tengo que decir yo las monjas que hay!

Paco, ¡¡escúchame!! Insiste Ascen, ahora con el tono de voz más fuerte. ¿Cuántos conventos hay? el de Las Mínimas, el de La Paz y… Paco vuelve a mirar al cielo a ver si con un poco de suerte le llueve la solución. ¡Y dale con las monjas! si al final hasta se va a enfadar si yo no me acuerdo.

Cortijo en plan pillín y como le gusta hurgar y llegar al origen de las cosas le ha echado leña al fuego preguntando que de donde viene el nombre ese de “las Mínimas”. Juan dice que puede ser porque las monjas serán pequeñitas. Al final resulta que el convento tiene el nombre del barrio donde está. Lo que no se sabe bien qué fue primero, si el huevo o la gallina, si el convento dio nombre al barrio o viceversa.

Fernando nos ha contado lo que le pasó el otro día, cuando iba en el coche con su nuera. Estaban mudando unos trastos y llevaban el coche cargado y en la baca un colchón.


Cada uno llevaba un brazo por fuera de su ventanilla para sujetarlo. Iban despacio y un conductor en el momento de adelantarles les dijo algo, pero no hemos podido saber qué es lo que dijo porque cada vez que Fernando intenta contárnoslo, se le encojen los ojillos, se pone a reír y no hay manera de entender lo que dice. Es algo así como “m.... de m......”. Podría ser: Monos de monte, memos de Murcia, muertos de miedo, mocos de mona, morcillas de Málaga, meros del mar, mares de Marte o montes de Venus, ¡no! Esto no, que Venus no empieza con “m”.

Como nada de esto nos cuadra, estamos pensando en llevarlo a una sesión de hipnosis a ver si así no le da la risa y nos enteramos.

Después de comer como es natural nos ha dado “mosca” (dicho popular de La Mancha que significa “El sueño que te entra después de comer al mediodía”). Para combatir esta mosca y a falta de sofás para todos, la mayoría ha decidido darse un paseo por los alrededores.

Los chicos no se sabe bien porque, siempre se adelantan en el camino como una especie de avanzadilla militar, quizá para prevenir posibles peligros y pelearse con uñas y dientes con cualquier alimaña que pueda surgir y asustar a las damas, como los perros matones que hay en una finca vecina.



Iban hablando de todo un poco, recordando temas tratados durante la comida, comentando aspectos de los cultivos de la zona o haciendo planes para el siguiente domingo. El cielo estaba oscuro y unos sospechosos nubarrones venían desde Alicante.


Las rezagadas chicas mientras tanto, charlaban de sus cosas cuando notaron que les habían caído unas gotas de agua. Al no ver a los chicos por delante, y haciendo caso a su natural intuición femenina, decidieron dar media vuelta sobre el camino andado.

Los chicos, al percatarse de que no podían ver a las chicas en el trozo de camino que les alcanzaba la vista, se esperaron un rato. ¡Qué raro que anden tan despacio! Si ellas caminan muy deprisa y a veces cuesta seguirles el paso, ¡que parecen el Correcaminos! Bueno, se habrán dado la vuelta. Y muy valientes ellos han dicho.- Nosotros vamos a seguir para adelante.

Al poco, las gotas se han ido multiplicando y ya era un chispear que acababa por mojarles las cabezas y los hombros. A veces bajaba la intensidad y otras subía. No se han puesto chorreando porque las nubes han tenido compasión, pero seguro que llevaban la duda en la cabeza. ¿Nos mojaremos como pollos?


A Simón le ha dado un tirón en el interior del muslo. -Eso van a ser los abductores.- ha apuntado un aficionado a la anatomía. Y como los españoles descendemos de los romanos y por naturaleza nos gusta hacer broma de los males ajenos, le han aconsejado que se relajase sacudiendo la pierna. ¡Pero ten mucho cuidado no se te vaya a caer algo por la pernera del pantalón!

Uno jodido, sacudiendo la pierna para ver si lo que salía despedido era el dolor, y los otros cuatro riéndose de la situación. Menos mal que tenemos buen humor.

Al llegar a la casa, alguien ha puesto música y hemos bailado un rato y repasado unas figuras que les cuesta entrar en nuestras cabezas y si no lo tenemos en la cabeza, ¡cómo va a llegar a las piernas! Pero erre que erre lo vamos consiguiendo.






Hemos disfrutando de un buen día de amistad para nuestra colección de recuerdos.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Adiós al Verano en Casa Pistón


Como ya sabemos, cualquier escusa es buena para darnos un festín y pasar un rato agradable charlando riendo y bailando. Esta vez la culpa de nuestra fiesta ha sido el fin del verano.

Lo hemos celebrado en Casa Pistón, cuyo nombre se debe a un perro que tuvieron Simón y Susi al principio de tener el campo y Simón decía “Voy a Casa Pistón” y así se quedó. Pistón un día desapareció y no se volvió a saber nada de él, no se sabe si se emancipó y se marchó con alguna perrita de buen ver o cansado de la rutinaria vida en El Campet, se emperró en vivir sus propias aventuras perrunas. Pistón, donde quieras que estés, siempre te recordaremos.

Echamos de menos a Pepe, Rosi, Pascual y Maria Dolores. Vinieron hasta los profes de la escuela de Novelda, Conchi y Andrés.

Simón y Susi como buenos anfitriones, prepararon todo con mucho gusto y cariño. Simón se mete en su laboratorio y lo mismo cocina una sepia al vino tinto, una ensalada huertana con productos frescos del terreno, un pavo para chuparse los dedos, un revuelto de salmón o unas alitas de pollo que te las quitan de las manos. Susi hizo las tortillas, un asado de berenjena, una ensaladilla que se ganó varios elogios por parte de los comensales y algunas cosas más. Hay que hacerles a los dos un diploma.

Antonia1 hizo unos caracoles que según José Antonio no estaban bien engañados y que parecían de goma porque se escondían, pero eso no era ningún problema para Juan, Fernando y Paco que dieron buena cuenta de los moluscos, apurando todos los platos y no paraban de mojar pan en la salsa. ¡Que ricos!

Ascen y Paco trajeron un vinillo blanco de su pueblo Daimiel, que para que te quiero contar. Ligeramente dulce y muy fresquito entraba directo al cuerpo, para alegrar el corazón y el espíritu.

Hubo pique con los pimientos de Simón "Que unos pican y otros...también". Solo hubo dos o tres personas que, o bien tienen la boca de hojalata o realmente les tocaron los de “otros no”, porque se los comieron hasta el pezote. El resto de gente(que eran la mayoria), con el primer bocado tuvieron bastante, apuraron sus vasos de cerveza y se llenaron la boca de pan. Se los dejaron en el plato a falta del mordisco de la punta. Después los enseñaban y retaban a los valientes a terminar de comérselos.

Juan de Dios decía que él no invitaría a esos pimientos ni a su peor enemigo. ¡Hombre, eso no se hace! Que se la tiene guardada a Simón y al Cuqui, y con un pimiento en alto cual caballero con su lanza, les amenazaba como los culpables de cultivar a las inocentes verduras. Dijo que luego va a imprimir en papel alguna foto de ellos y les va a restregar el pimiento en las caras hasta que lloren.


Entre bocado y bocado todavía nos daba tiempo para la tertulia, la charla y la risa.

Se bromeó con las panochas de maíz del Cuqui, Fernando y Simón. Que no se ponían de acuerdo cual era de quien. Que si la tuya es la corta, que si la mía es la larga, que si la tuya es la que está pelá…


Salió el tema del burro (cinco patas) del vecino y de su compañero el caballo percherón, que cuenta Simón que le hace gracia verlo con sus fuertes patas, su espalda curvada que hace como un tobogán y el culo ese que tiene tan respingón. Fernando dijo que con la figura que tiene se parece a las hormigas de carrera. ¡¡Que me has dicho!! Entre los comentarios de Fer y la risa contagiosa de Juan de Dios casi llorábamos de risa, por si no habíamos llorado bastante con los pimientos...

Que si.- continuaba Fernando. Que esas hormigas tienen un parecido a las motos de carrera con el culo levantado... Y es posible que en ese momento nos viniera a todos a la memoria cuando por nuestra estatura vivíamos tan cerca del suelo y nos tirábamos a jugar en la tierra y les hacíamos trastadas a las hormigas, poniéndoles algo en medio de su camino para despistarlas o simplemente para observarlas y aprender en vivo y en directo lo que es la naturaleza, sin necesidad de verse los documentales de la tele.

María Ángeles trajo una jarraza de margarita y un bizcocho de almendra que había hecho su padre. Que desaparecieron también como por arte de magia.

Los Antonios trajeron una de sus especialidades, su tarta de manzana, que como siempre el Antonio quiere atribuirse los meritos de haberlo hecho él y bromean con este tema, aunque todos sabemos que la maestra repostera es Antonia aunque él siempre colabora algo. Ellos dicen que son un equipo.

Una vez terminamos con la parte comestible de la fiesta, vino la parte lúdico-músico-bailarina. Nos movimos con ganas para ver si con un poco de suerte desgastábamos algo de lo que nos habíamos metido en el cuerpo, aunque Ramoni tenía poco que desgastar, pues llevaba ya dos días con el reloj de su cuerpo estropeado o sin pilas y no estaba el horno para bollos. Pero bailó como todos.

Combatimos el fresquito que había dejado la lluvia de la tarde y que nos aunciaba que el verano esta ya haciendo las maletas.

¡Adiós verano!