Estuvimos en la playa de
Urbanova a cenar a la luz de la luna, pero como esa noche nos dio plantón, el protagonismo luminoso lo adquirió el punto más brillante que había en el cielo en dirección sureste altitud 45 grados. Algún astrónomo aficionadillo dijo que si sería Marte, otro más documentado dijo que era Saturno que con unos simples prismáticos se podían ver los anillos, otro que si era Galileo, un satélite de esos que hay dando vueltas al planeta y un gracioso terminó diciendo que si sería "Putón".

Como se nos había olvidado la música, nos dedicamos a dar paseos y hacer gimnasia con el musculo más fuerte que tenemos, la lengua.
Las chicas que si no están hablando de ropa o de relaciones familiares hablan de cocina, sacaron el tema de las bacterias de los huevos, que si hay que fregar muy bien los cacharros con los que has cocinado, que luego si los hueles con atención, siguen oliendo al producto de la gallina. ¡Que cosas!
También hubo polémica musical sobre si la versión que hizo Miguel Ríos del himno a la alegría de la novena de Beethoven es una
m. o se puede respetar y no crucificar a quien le gusten estas versiones de menor calidad que el original.
Juan de Dios nos contó un chiste.-
Circulaba un tipo con su coche por una carretera y quería adelantar a un camión que iba delante. En un par de ocasiones, cuando hacía la intención de adelantar, el camionero desplazaba su vehículo impidiendo que se pudiese hacer la maniobra. El conductor con prisas bajó la ventanilla y vociferó hacia el camión "CABRON CABRONAZO!! HIJO DE P...". Por fin pudo adelantar y kilómetros más adelante paró en un área de servicio a repostar y cubrir sus necesidades fisiológicas.
Mira por donde el camionero hizo lo mismo, reconoció el coche aparcado y pasó a la cafetería donde se tomaba un refresco el conductor del utilitario. El camionero, que en alguna ocasión había cambiado una rueda al camión sin necesidad del gato, le dio unos golpecitos con el dedo en el hombro y le dijo.- Perdona, pero... ¿Qué decías? El mequetrefe se volvió y con sonrisa forzada y voz entrecortada le contestó.- Huy... perdone es que me he confundido, creía que era un primo mío y le decía.- RAMON, RAMONAZO, ¡YA VAS DE RUTA!