Hemos llegado de dia, pero en seguida ha empezado a oscurecer y se ha hecho de noche.
Nos organizamos bien, cada uno se ha ocupado de traer lo que le correspondía.
Despues de compartir las diferentes especialidades culinarias, hemos charlado, hemos reido, paseado. Y para algunos, como el baile es como el oxigeno y si no bailan, no viven, se han marcado unos pasos bajo la luz de la luna.
Esto de bailar es un vicio sano.